Una breve historia de las celdas solares en México
- SUPER ADMIN
- 27 jul 2021
- 4 Min. de lectura
Actualmente la energÃa solar para generar energÃa eléctrica es una de las alternativas sostenibles más importantes, sobre todo porque ello significa la construcción de un mejor futuro para el planeta Tierra y para todos los individuos que en ella habitan. Básicamente el Sol es considerado por los cientÃficos como una de las fuentes inagotables de energÃa, que puede ser aprovechada en el planeta Tierra, de tal manera que el desarrollo de la energÃa solar fotovoltaica y de las celdas solares en México en el siglo XXI es cada vez más acelerado porque representa un beneficio muy importante para la humanidad.
Durante muchos años, los investigadores buscaron las distintas formas de aprovechar la energÃa producida por el calor y la luz emitida por el sol hasta que se desarrollaron los modernos paneles solares. Decenas de investigadores de todo el mundo crearon un gran número de inventos muy funcionales, y que eran capaces de aprovechar la energÃa emitida por el sol; sin embargo, los inventos eran sumamente costosos, lo cual complicaba la inversión por parte de empresarios con respecto a este tipo de tecnologÃas. Al comparar estos sistemas con los bajos costos de los combustibles fósiles, la energÃa solar no prometÃa ser la alternativa de nuestro futuro.
Básicamente, lo que queremos decir es que la energÃa solar se ha intentado aprovechar desde hace ya mucho tiempo; por ello, en esta nueva entrada para el blog de Energeka, Soluciones en Ahorro de EnergÃa, les explicaremos con amplio detalle algunas de los diferentes avances cientÃficos que han permitido crear las celdas solares en México que actualmente conocemos, y que sin duda, han generado un impacto ambiental muy positivo. Esperamos que la siguiente información les sea de gran utilidad, y que además, les permita conocer con amplio detalle el por qué somos una de las empresas más importantes que actualmente existen.
Fue en 1839 cuando el cientÃfico francés Alexandre Edmon Becquerel experimentó por vez primera con una pila electrolÃtica que era expuesta en una sustancia con la mismas propiedades que la pila y observó que al ser expuesta a la luz, esta generaba más electricidad, descubriendo asà lo que hoy conocemos como efecto fotovoltaico; sin embargo, fue hasta 1883 cuando un inventor estadounidense llamado Charles Fritts construye las primeras celdas solares en México con apenas una eficiencia del 1% de captación de energÃa. Este prototipo de celda solar es, sin duda, el parteaguas para la tecnologÃa que ahora conocemos, sólo que esta celda estaba construida con Selenio, el cual actuaba como un semiconductor, y una capa muy delgada de oro.
La aplicación de las celdas de Selenio fue muy restringida debido al alto costo que representaba su fabricación, por lo que se trató de un invento que no prosperó en aquellos años. La aplicación de este invento se limitó únicamente a la luz de exposición de las cámaras fotográficas, ofreciendo un desempeño lo suficientemente aceptable como para ser utilizadas por varios años.
Pero fue en 1904, sólo 20 años después de los primeros experimentos con energÃa solar, que el fÃsico norteamericano Henry Willsie creó un dispositivo capaz de almacenar energÃa durante el dÃa para ser utilizada durante la noche. Sin duda, este invento representó un gran avance en materia de la implementación de tecnologÃas para aprovechar la energÃa producida por el sol. Lo cierto es que la búsqueda de los especialistas no paró allÃ, sino que continuaron las investigaciones bajo la lógica de poder perfeccionar los sistemas.
Fue hasta 1920 cuando el cientÃfico alemán, Albert Einstein llevó más a fondo las investigaciones de los efectos fotoeléctricos y la energÃa solar. En su investigación, Einstein descubrió que al iluminar con luz violeta (la cual produce corrientes de alta frecuencia) los fotones son capaces de desprender los electrones de un metal y generar corrientes eléctricas. Esta investigación de alto valor para el mundo de la ciencia lo llevó a ganar el Premio Nobel de FÃsica en 1921.
Tuvieron que pasar otros 20 años para que se desarrollaran las celdas solares en México fabricadas con silicio, las cuales son utilizadas en la actualidad y que tuvieron su origen en 1940 y 1946, cuando el inventor norteamericano Rossell Ohl desarrolló el sistema. A partir de este descubrimiento, otros cientÃficos de los laboratorios Bell perfeccionaron el invento con el objetivo de obtener una mayor eficacia de las células fotovoltaicas. Los cientÃficos crearon celdas solares capaces de brindar energÃa eléctrica suficiente para su aplicación en diversas prácticas. Una vez que el desarrollo habÃa sido tan importante en materia de celdas solares, fue necesario iniciar con sus aplicaciones prácticas, aplicación que tuvo lugar en los dos primeros satélites geoestacionarios de la Unión Soviética y de Estados Unidos.
Estas celdas fotovoltaicas tenÃan una eficiencia del 6%, una cantidad sumamente elevada, que permitió pensar que el desarrollo de esta tecnologÃa habÃa llegado a su lÃmite; sin embargo, como es bien sabido, esto no ocurrió asÃ, puesto que ahora tenemos celdas fotovoltaicas muy eficientes y capaces de proveer de hasta un 30% de la energÃa utilizada en casa.
El siglo XXI nació con una premisa de desarrollo sostenible. El creciente desarrollo industrial y los serios problemas de contaminación ambiental que esta trajo consigo obligaron a optar nuevos métodos de producción de energÃa, que permitieran conservar el equilibrio ecológico del planeta Tierra. AsÃ, el aprovechamiento de la energÃa solar a través del uso de celdas solares en México es uno de los proyectos más importantes, y que sin duda, continua con miras para el futuro gracias a la eficacia que ha demostrado.
Si ustedes son de las personas que desean contribuir con el cuidado del medio ambiente a través del uso e celdas solares, lo mejor será que se pongan en contacto con nosotros, los expertos de Energeka, Soluciones en Ahorro de EnergÃa, donde ofrecemos paneles solares a precios realmente competitivos y que les permitirán satisfacer las necesidades eléctricas de sus hogares o de sus oficinas.
